Aviso a navegantes. En una entrevista laboral, se suceden a veces cuestiones desconcertantes, pero importantes. Una vez me preguntaron sobre el color que debía tener el logotipo o imagen de marca de la empresa de software turístico para la cual era aspirante. Una empresa que yo, obviamente, no conocía o apenas conocía.
¿Pregunta trampa? Fue un momento crucial del encuentro, se supone para un perfil de comunicación, pero también, y eso es lo que parecía interesar más a mis interlocutores, para un puesto de Marketing, de una firma de soluciones de software.
No importa tanto lo que respondí, sino la reacción a mis argumentos.
