Carmen Vela, bioquímica, secretaria de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación en el Gobierno de España, insiste en este punto: a pesar de la crisis que hemos pasado, hay que dar a conocer el potencial científico español y su realidad; nuestro país ocupa la décima posición del ránking internacional, con un 3% de la producción total -"Si analizamos además las publicaciones en las 68 mejores revistas científicas del mundo, y éste fue un estudio que hizo la prestigiosa Nature, ocupamos el octavo lugar del mundo".-
Joan Oliva. -¿Estamos por detrás de quién?
-Si se entra en algunos subsectores de investigación concretos ¿estamos más adelantados?
-¿Tenemos cifras de la fuga de cerebros en España?
Está Japón, Estados Unidos,
Alemania, Corea…Ocupábamos el 9º puesto en el 2008, y pasamos al 10, y no fue
porque nosotros bajáramos sino porque la India, en cantidad de publicaciones
entró y se puso en la séptima posición, y eso hizo que Canadá y otro país más
nos hiciera bajar un puesto. Pero en las revistas de calidad estamos en la
octava posición.
-Si se entra en algunos subsectores de investigación concretos ¿estamos más adelantados?
En algunos estamos más
adelantados, y en sectores que la gente no podría llegar a imaginar como puede
ser Física, Matemáticas ¿Qué es lo que ocurre? Que a veces las universidades no
entran en los rankings. Pero cuando analizas departamentos por departamentos de
universidades, en áreas concretas, muchos departamentos de universidades
españolas están entre los cincuenta primeros del mundo.
-¿Tenemos cifras de la fuga de cerebros en España?
-Lo primero que hay es un plan
para que eso no se produzca. Hemos intentando buscar datos que nos permitan
cuantificar si se están marchando personas fuera, y sí se puede saber
puntualmente si se ha ido esta o aquella persona de este centro o de aquel
otro. Desde el punto de vista estadístico tenemos que cruzar tres parámetros:
edad, nacionalidad, es decir si se trata españoles nacidos en España, y cualificación;hemos
trabajado con expertos de la mayor cualificación, es prácticamente imposible
decirlo con exactitud…
-¿Cómo se lucha para evitar esa fuga?
-Para nosotros lo realmente
importante es retener el máximo talento. En una estrategia en paralelo con la
UE del Horizonte 2020, tenemos un eje adicional que es formación de talento en
I+D+i, y empleabilidad. Por ejemplo, en los contratos pre doctorales, pasamos
de becas a contratos, lo cual significa un
20% más de coste: hemos convocado mil contratos, el número de siempre, y no se
les ha tocado su sueldo a pesar de ese 20% más de coste que soportamos.
En los centros Ramón y Cajal en
los que en su momento tuvimos que bajar el número de contratos, lo que no
bajamos fue el presupuesto. Los investigadores que consiguen un contrato Ramón
y Cajal tienen desde el primer día unos 40.000 euros para empezar a trabajar.
Desde 2014 estamos sacando 350 contratos más para jóvenes investigadores, a
través de la convocatoria Juan de la Cierva,
incorporación de 225 contratos;
100 proyectos de investigación que no se habían hecho antes dentro del
Plan Estatal para jóvenes investigadores, para que puedan dirigir su propio
proyecto, y, en el que llevan incluido su propio dinero para pagar su salario.
